lunes, 6 de enero de 2014

Enero 2014. INICIO. En Baja California, Juan Miguel y Ana Paula viven un intenso amor por el que tienen que luchar debido a que el padre de él, Federico Verástegui, no acepta esa relación pues siente un inmenso desprecio hacia Ana Paula por no ser de una de las mejores familias del puerto, a demás de recordarle a todo momento a Rosalía Villegas, la mujer a la que no ha podido olvidar y que a pesar de no saber de ella dede hace más de veinte años, todavía sigue amando como la primera vez, situación que ha amargado poco a poco a su esposa, Marielena, una alcoholica empedernida que sabe que su marido nunca la ha amado como amó a esa mujer, en la que el hombre todavía sigue pensando.

Juan Miguel pasa tiempo en Todos Santos, donde ha hecho amistad con Rosalía, la madre de su novia, quien es deja claro que, si se aman, deben luchar por su amor por encima de todas las adversidades, ya que solo una vez se tiene la oportunidad de ser joven y amar intensamente, sin contar con que el Federico no está dispuesto a permitir que su hijo sea feliz con una muchacha que le recuerda a la mujer que lo traicionó hace muchos años. Cuenta todo a Mateo Balmori, su mejor amigo, quien bromeando le dice que Ana Paula es una mujer hermosa a la que no puede dejar escapar. Lo alienta para que luch por ella aún en contra de su padre.

Rosalía no olvida el pasado ni a todo lo que se tuvo que enfrentar por amar a Esteban, el cuál vivió con ella y tras embarazarla la abandonó.

Marielena, una mujer hundida en el alcohol por la indiferencia de su marido y las sombras de su pasado, vive angustiada por Aldo, su hijo menor, el cuál es rebelde y evita a toda costa estar cerca de su familia. El muchacho desea ser músico pero su padre se opone pues desea que, al igual que Juan Miguel, estudie mercadotecnia y colabore con las empresas familiares. Sin embargo es apoyado por la madre, la cuál le da dinero a escondidas de Federico y lo consiente en todo cuanto puede.

Ana Paula y Rosalía reciben noticias de que Esteban regresará muy pronto del extranjero. Confundida, la muchacha no sabe que hacer pues nunca lo conocío y no desea encontrparselo. Rosalía le hace ver que el odio que siente hacia su padre es algo a lo que se tiene que enfrentar tarde o temprano. La muchacha pregunta a su madre porque si vivían en La Paz jamás han regresado pues a ella le gustaría mudarse a la ciudad. Rosalía le dice que todavía tienen la vieja casa en que vivía con sus padres. Ana Paula la convence de pasar una temporada en la ciudad.

Federico se entera de quién es la madre de Ana Paula y le exige a Juan Miguel que se olvide de la chica pero el enamorado, se niega y jura que se casará con ella. Federico amenaza con quitarle todo cuanto tiene y éste le hace saber que no necesita de su dinero para ser feliz. Federico pide a Mateo que lo ayude a separar a Juan Miguel de la infeliz a la que desprecia tanto. Mateo aconseja al hombre que se relaje pues su hijo está muy enamorado. Mientras, Mateo se divierte enamorando a Cristina, amiga de Ana Paula, quien le cuenta todo lo que sabe al respecto y le agradece que gracias a él los enamorados se hayan conocido.

Marielena reprocha a su Federico el querer cobrar venganza por medio de su hijo; una venganza que se debe a su frustración porque Rosalía prefirió a Esteban y no a él, el cuál pareciera seguir enamorado de la mujer. Aldo los escucha y exige a su padre que diga si eso es cierto. El hombre se enfrenta a su hijo, está a punto de golpearlo pero Marielena intercede y después, serena, se desahoga con su amiga y ama de llaves, Elvira, a la que onfiesa que en lo más profundo de si misma siempre ha creído que Federico no ha dejado de amar a Rosalía Villegas, aunque en el fondo, ella tampoco olvida el amor que siempre le tuvo a Esteban ni que se casó con Federico para poder estar cerca de él aunque eso jamás sucedió. Elvira le aconseja que no se haga ilusiones pues aunque Esteban haya abandonado a Sara sin duda regresará a ella por ser el amor de su vida. Marielena se pregunta que será de esa mujer y Elvira espera que nunca más vuelvan a verla sin sospechar que, ayudadas por Juan Miguel, Ana Paula y Rosalía se instalan en la antigua casa de la mujer, en La Paz, para besar a su amada y prometerle que ahora que están todavía más cerca no se cansará de hacerla feliz.

Aldo y Juan Miguel coinciden en que las imposiciones de sus padres los han hartado. Aldo decide que es tiempo de volar y abandonar la casa pero no así Juan Miguel, quien aconseja a su hermano qu termine sus estudios y después se dedique a la musica. Al contrario de él, Aldo le aconseja que se olvide de sus padres y defienda el amor de Ana Paula si en verdad quiere ser feliz con ella.

Federico enfurece al saber que Esteban regresa pues teme a que con su llegada se descubran los secretos que por mucho tiempo él y los doctores Cristóbal y Noemí Corona han guardado respecto al pasado de Marielena, a la que desprecia por seguir amándolo.

Isabel, una vieja amiga de Marielena, lee en los periodicos de la próxima llegada de Esteban y teme a que pueda enterarse de lo que aconteció hace más de veinte años y que ni ella ni Rosalía lograron aclarar, pues Rosalía huyó de La Paz ante su vergüenza. La mujer es sorprendida por Aldo, quien le pide que le diga si ella sabe el misterio del pasado de sus padres. Isabel se niega a hablar. Acude a su marido, Cristóbal, al que confiesa tener miedo de que el pasado resurja del abismo en que quedó enterrado y ellos paguen por las consecuencias. El hombre asegura a su mujer que eso no sucederá.

Rosalía y Elvira se encuentran y se asombran tras verse después de tantos años. Hablan del pasado y de cómo a pesar de que Marielena era la prometida de Esteban, Rosalía se le metió al hombre por los ojos hasta conquistarlo, despreciando siempre a su primo, Federico, el cuál estaba loco por ella. En efecto Rosalía acepta que las cosas fueron así, así como tambien el hecho de que, por despecho, Federico y Marielena se unieran. Ante la próxima llegada de Esteban, Elvira asegura a Rosalía que pagará por todo el daño que una vez hizo. Rosalía no teme a que resurja el pasado, segura de que lo único que hizo fue defender el amor que sentía por Esteban. Son escuchadas por Ana Paula, quien le revela que Elvira es el ama de llaves en la casa de Juan Miguel. Rosalía se horroriza ante lo que escucha y llora en su soledad pues ha descubierto que su hija se ha enamorado de su medio hermano, por lo que toma sus cosas dispuesta a regresar a Todos Santos, prohibiendo a su hija que se vuelva a ver con Juan Miguel Verástegui. Ana Paula se niega y enfrenta a su madre, a la que asegura que ella se quedará en La Paz y se casará con el hombre al que ama, mientras que Elvira le cuenta a Marielena que Rosalía ha regresado a La Paz. Destruida por la indiferencia de su marido y de sus hijos, Marielena se hunde en el alcohol y se presta a nuevos insultos por parte de Federico, quien la acusa de haber sido una pésima esposa pue sni en la cama le ha servido. En su alcoholismo, la mujer se ríe de él. Este la golpea. A solas ella jura que llegará el día en que le partirá el corazón a su marido, al revelarle la verdad que ha callado durante años.

Cristina descubre que Mateo la engaña y decide terminar con él a pesar que éste le suplica que lo perdone. Cristina es tajante y cree que si lo perdona una vez lo tendrá que hacer otra por lo que le pide que no la vuelva a buscar. Mateo acude entonces a una tocada de Aldo y su banda y se divierte con sus amigos, aunque nota que el muchacho se porta de manera extraña junto con su amigo David.

Llena de odio, Rosalía asegura que nunca más la volverán a pisotear ni a señalar por haberse entregado a las pasiones del más grande amor. Jura que si los Verástegui se atreven a interferir en su vida o la de su hija los hará pagar.

Esteban llega a México y solo espera el momento de estar en La Paz y reencontrarse con su hija, a la que nunca conoció. Lo acompañan Begoña y Antonio, su esposa e hijo.

Jose Miguel busca a Ana Paula en su nueva casa en La Paz. Se topa con Rosalía, quien le reclama el haber ocultado ser hijo de Federico Verástegui. Lo corre pero Ana Paula intercede, lo defiende. Llena de rabia, de dolor, Sara les dice que ellos no pueden ser ni amigos ni amantes porque son hermanos. Los muchachos creen que la mujer miente para separarlos y Juan Miguel sospecha que se debe a su padre pero Rosalía jura que no es así y que si desea saber que es verdad, se lo pregunte a Marielena. Esta noticia llena de dolor a Ana Paula, quien jura a su madre que jamás le perdonará lo que le ha hecho, mientras que Juan Miguel pide a Marielena que le diga la verdad. Esta, borracha, evade todo. Desde ese momento Ana Paula y Juan Miguel sufren. La muchacha se desahoga con Cristina, quien no cree que Rosalía sea tan cruel como para engañarla. Ana Paula sabe desde nila del odio que su madre le tiene a los Verástegui y está segura de que miente pues el corazón se lo dice.

Al enterarse de lo que Rosalía ha revelado, Federico la busca y le reclama el que haya abierto heridas que estaban cerradas. La mujer asegura que para ella nunca se cerraron y no está dispuesta a permitir que su hija se mezcle con la familia de él. Federico no deja de adorarla. La toma en sus brazos y le jura seguir amándola. Intenta besarla y ello lo abofetea. Lo corre de su casa y le exige que nunca más la vuelva a buscar. Él le revela que si espera a que Esteban regrese a sus brazos, después de tantos años, se equivoca, pues él tiene una nueva familia en el extranjero. Rosalía llora y maldice a Esteban jurando que se vengará de él. Junto con Ana paula abandonan La Paz y regresan a Todos Santos, donde tienen una tienda de artesanías. La más grande del lugar. Ana Paula no tiene ganas de nada. Se encuentra devastada lo mismo que Juan Miguel. Ambos se refugian en el mar recordando el amor que habían vivido en vano durante tanto tiempo.

Esteban se instala en una lujosa casa de La Paz con su familia. Busca a Isabel y le suplica que le diga en donde se encuentra Rosalía. La doctora solo se limita a decirle que la mujer se fue de La Paz luego que él la abandonó y que nadie sabe su paradero. Él insiste pues desea conocer a su hija.

Isabel acusa a Esteban de ser un cínico y le asegura que lo único que conseguirá será perturbar a quien sea que sea su hija pues seguramente ella ignora su existencia. Está a punto de ocometer una indiscreción revelándole algo pero reacciona y calla. Él le exige que hable y Isabel asegura que no puede.

En Ciudad de México, Paulina y Amanda, madre e hija, son unas vividoras que han pasado muchos años cazando hombres millonarios para enredarlos, casarse con ellos y dejarlos en la ruina. Ambas acuden al funeral del último marido de Paulina, un anciano decrépito. Allí pelean las dos con la familia del difunto, la cuál logra arrebatarles la herencia y dejarlas sin nada, acusándolas de ser unas trepadoras. Desesperadas, las mujeres no saben lo que harán para pagar los gastos de la vida a la que han estado acostumbradas. En un puesto de periódicos leen la noticia de que el empresario Esteban Navarrete se encuentra en México. Malévola, Paulina sonríe y le dice a su hija que pronto se sacarán la lotería pues ese hombre es su padre, el hombre que la despreció hace más de veinte años y al cual exprimirán hasta sacarle el último centavo.

Rosalía exige a Ana Paula que se olvide de Juan Miguel e intente rehacer su vida. La chica confiesa sentir que lo que les ha dicho es mentira y qurer comprobar si en realidad Juan Miguel y ella son hermanos. Llama al muchacho y le pide que ambos se hagan una prueba de sangre para cerciorarse de que lo que les han dicho es cierto. Rosalía desafía a su hija y le jura que si la desobedece lo lamentará pero en nombre del amor que siente Ana Paula está dispuesta a todo. Acude a La Paz y junto con Juan Miguel se hace los estudios. A la clínica acude Rosalía, quien paga muy bien a una enfermera para que de a los muchachos el mismo resultado en caso de que sus tipos de sangre no coincidan. La mujer sufre y culpa a Marielena por sus bajas pasiones segura de que Juan Miguel es hijo de la mujer y de Esteban, quien se encuentra frente a frente con Federico y Marielena, a quienes presenta a su nueva familia. Federico lo trata con indiferencia y prohíbe a su mujer que le dirija la palabra al hombre. Begoña no entiende porqué a su marido mucha gente lo desprecia en el lugar y entonces él le confiesa que hace años le hizo daño a mucha gente. Comprensiva, Begoña lo alienta para que no se de por vencido y encuentre a su hija.

Antonio conoce a Cristina y se hacen amigos. Ella le muestra el puerto y lo lleva a pasear por los lugares más lindos. Se encuentran con Mateo, quien hace a la muchacha una escena de celos. Ella le deja claro que novolverá con él. Recibe una llamada de Ana Paula, decide acudir a verla y Antonio la acompaña. Conviven sin saber que ambos son hijos de Esteban.

Marielena busca a Esteban y, alcoholizada, le confiesa que nunca ha podido olvidarse de él. Le suplica que no la rechace, que la ame. Intenta besarlo pero él la desprecia. Ella entonces le reclama el haber preferido a Rosalía, la cuál hasta el presente sigue siendo una mujerzuela. Asegura saber donde está y Esteban le suplica que se lo diga. Marielena no lo hace. Desesperada, está a punto de confesarle algo pero debido a su estado etílico se desmaya. Esteban llama a Begoña y le pide que lo ayude. Entre los dos la llevan a su casa, donde el hombre se ve frente a frente con Elvira, la cual le confiesea no volver a verlo jamás y cura a Marielena, a quien regaña por haber cometido una estupidez.

Isabel y Cristobal hablan de lo que han ocultado tantos años. El hombre cree que todo es un abismo de mentiras y secretos del que ya está harto, así como de la fidelidad incondicional que ha tenido tanto a Federico como a Esteban durante tantos años, a pesar de saber que el segundo merece saber el secreto que guardan. Sin embargo ella cree que deben callar para no hacerle daño a quienes ellos saben.

Ana Paula y Juan Miguel descubren que tienen el mismo tipo de sangre y que, por lo tal, son hermanos. Ambos sufren y deciden que lo mejor será que se alejen. Ella vuelve a Todos santos y él se desahoga con Mateo, el cuál al ver los resultados se extraña y le aconseja que investigue bien por lo que acuden a Aldo quien asegura que él no tiene ese tipo de sangre. Creen que deben cerciorarse y consiguen los estudios de sus padres por lo que descubren que en efecto Ana Paula y Juan Miguel tienen la misma sangre pero él no lleva la sangre de sus padres por lo que, confundido, cree que debe haber un error y Mateo, suspicaz, le plantea que tal vez él no sea hijo natural de Federico y Marielena. Juan Miguel entonces pide a Federico que le diga la verdad pero el hombre se niega a responderle. Este entonces acude a su madre y Elvira, quienes llorando se niegan a decir la verdad. Juan Miguel se violenta tanto con su madre, que el ama de llaves intercede y le dice que, en efecto, él no es hijo de Marielena y Federico. Juan Miguel no puede creer lo que ha escuchado. Aldo intenta camarlo pero no lo logra. El vaiente y decidido Juan Miguel viaja a Todos Santos. Exige a Rosalía que le diga la verdad pero ella no hace más que correrlo de su casa y exigirle que no vuelva a buscar a su hija. De regreso a La Paz, hundido en llanto, sobre la carretera Juan Miguel sufre un accidente que alarma a su familia. En el hospital los doctores informan necesitar donantes y en cuanto se entera, Ana Paula desea donarle su sangre pero Rosalía se lo impide y es ella quien viaja a La Paz a exigirle a Federico que le diga qué es lo que esta sucediendo y recordarle que Juan Miguel es el hijo bastardo que su mujer, Marielena, tuvo con Esteban. 
Federico le asegura que no es así. Que Juan Miguel no es ese niño y que es adoptado. La mujer se asombra y al salir del hospital se lleva una fuerte impresion al encontrarse con Esteban, al que intenta evitar pero éste le suplica que le diga en donde está su hija. La mujer le responde que él no tiene ninguna hija y hablan del pasado, terminando en lágrimas. La dura Rosalía jura al hombre que jamás le dirá el paradero de la hija que abandonó y que ella regaló.

Cristina tiene exelente amistad con Saúl, un compañero de trabajo que tiene vueltas locas a todas sus compañeras pues es atlético y funge como recepcionista en el hotel para el que trabaja. La muchacha habla con él, le pregunta porqué nunca convive con nadie ni va a fiestas o reuniones ni tiene novia. El muchacho le responde que tiene cosas más importantes qué hacer como leer, estudiar, prepararse para lograr ser alguien en la vida. A ellos acude Mateo, quien pide a la muchacha que hablen y la intenta reconquistar, despertando la envidia de las demás. Cristina se da el lujo de rechazarlo nuevamente.

Ana Paula se las ingenia para llegar a La Paz y donar sangre a Juan Miguel. Acude a una enfermera que le hace una nueva prueba y más tarde le revela que ella y Juan Miguel no tienen el mismo tipo de sangre. La muchacha comprende entonces que en realidad no son hermanos. Cuando Federico la ve, la culpa de lo sucedido a su hijo y le exige que nunca más vuelva a buscarlo, pues ella y su madre son una plaga que lo destruyen todo. Ana Paula llora amargamente a las afueras del hospital. Es consolada por Esteban, con quien se desahoga sin que ambos sospechen que son padre e hija. Con la platica el hombre se va dando cuenta de ello y calla, mas le ofrece toda su ayuda incondicional a la muchacha.

Isabel acude a Lucina, una vieja amiga a la que desde hace años no ve. Le pregunta por su hijo y se alegra al saber que el niño que hace años le entregó ahora es un hombre de bien. Luego le entrega dinero y le pide que por su propio bien se marche lejos. Asustada, Lucina pregunta qué es lo que sucede y Isabel le dice que quizás los verdaderos padres del muchacho lo busquen. En ese momento aparece Saúl, el hijo de Lucina, a quien Isabel conoce y enmudece al ver el gran parecido que éste tiene con Esteban. La mujer se va y, preocupada, Lucina le dice a su hijo que el pasado a regresado a sus vidas y quizás haya llegado el momento de que él conozca a su padre.

Aldo decide olvidarse de las penas de su familia y de la indiferencia de su padre, quien siempre prefirió a Juan Miguel a pesar de que éste no es su hijo. Se desahoga en los brazos de David, su gran amigo y compañero, quien le revela que siempre lo ha amado. Ambos se besan y hacen el amor. Luego acuden a una discoteca gay, de la que Federico los ve salir. Al llegar Aldo a casa le pregunta en donde ha estado y éste le miente. Federico calla y pide a su asistente, Gamaliel, que se encargue de averiguar quien es el tal David.

Paulina y Amanda se instalan en La Paz y de inmediato Amanda conoce a Mateo, el cuál le agrada. Ambos se hacen amigos y de inmediato terminan en la cama después de una ncohe loca en la que ella lo lleva a un antro gay donde el hombre ve a Aldo besándose con David.

Ana Paula reclama a su madre el haberle mentido sobre sus origenes y le exige que le diga si en verdad es hija de su padre o en eso también mintió. Rosalía llora. Pide a su hija que la perdone y le jura que es hija de Esteban así como haber estado segura de que Juan Miguel también lo era más haberse enterado de que no es así. Al saber que Juan Miguel es adoptado, Ana Paula cree que tiene esperanzas. Rosalía a pesar de ello le suplica que se olvide de él y de los Verástegui y sigan sus vidas como hasta ahora. Ana Paula se niega y confiesa sentir, ahora más que nunca, una gran necesidad de conocer a su padre.

Marielena intenta decirle a Esteban que hace años ella también tuvo un hijo suyo pero Federico lo impide y jura a su mujer que la hará arrepentirse si dice una sola pabra. Ella culpa a su marido de todo su sufrimiento y le exige que le devuelva al hijo que le arrebató hace tanto años. Federico asegura que ese recién nacido no era más que un bastardo al que ella jamás volverá a ver, mientras que Esteban tiene un encuentro sorpresivo con Paulina, quien le exige que responda por su hija Amanda. El hombre niega que esa muchacha sea su hija y recuerda a la mujer que ella no era más que una cualquiera cuando la conoció en una fiesta en la que, por desgracia, le hizo el amor sin pensar en que luego ella intentaria presionarlo para conseguir dinero facilmente. Amanda se presenta ante el hombre. Llora, le asegura ser su hija y haberlo querido conocer desde hace mucho. Furioso, Esteban toma su chequera y exige a las mujeres que le digan cuanto quieren para volver a desaparecer de su vida. Ellas se hacen las ofendidas y Paulina jura al hombre que pagará muy caro por rechazar a la sangre de su sangre. Luego se topa con Federico, de quien se esconde pero éste la reconoce y le exige que le diga qué hace en La Paz si hace años le dio dinero para que desapareciera. La mujer le pide que la ayude a conseguir lo que quiere a cambio de que nadie sepa nunca que Amanda en realidad es hija suya.

Gamaliel aborda a David en la playa y le ofrece dinero para que se vaya lejos y no siga frecuentando a Aldo. El muchacho acepta el dinero y más tarde se lo entrega a su novio, al que le describe a Gamaliel. Aldo sospecho que quizás su padre ya sabe de su relación mas no le importa. Besa a David y le promete que jamás se alejará de él.

Radicando en La Paz, Ana Paula pide a Cristina que la ayude a conseguir un trabajo. Ella la presenta con Saúl, quien necesita quien lo asista en la recepción. Ana Paula acepta el empleo y conoce el hotel. Allí mismo, accidentalmente, ve a Esteban hablando con unos cliientes y descubre que es su padre. En ese momento le reprocha su abandono y él intenta hacer que lo perdone pero es imposible pues ella no quiere volver a saber de él.

Juan Miguel vuelve en sí y lo único que hace es preguntar por Ana Paula. Elvira le promete que la verá pues ella misma la buscará mas suplica que no haga esfuerzos. Juan Miguel pide a la mujer que le diga quienes fueron sus padres y ella, llorando, le jura no saberlo pues Federico lo adptó en una casa cuna. El muchacho considera que lo único bueno de todo es que no es hermano de Ana Paula y puede casarse con ella.

Begoña ha hecho amistad con Cristóbal e Isabel, a quienes cuenta de lo preocupado que está Esteban por conseguir el perdón de su hija, así como lamentar no haber tenido nunca un hijo varon, motivo por el cual adoptó a Antonio. El matrimonio demuestra nerviosismo. Begoña les pide que le digan que su cede y entonces le revelan que Esteban si tuvo un hijo varón y que ellos saben en donde está mas temen por la vida del muchacho. Suplican a la mujer que guarde absoluta discresión pues su vida también podría correr peligro.

Febrero 2014.Federico se topa con Saúl. Lo trata con despotismo y al mirarlo fijamente ve en él el vivo retrato de Esteban. Le pregunta quienes son sus padres pero Saúl lo deja con la palabra en la boca y cuenta a Ana Paula y Cristina lo que sucedió. Ana Paula ríe y le dice que quizás lo confundieron con Esteban Navarrete, su padre, pues se parece demasiado a él.Cuando Saúl cuenta a su madre lo ocurrido, Lucina se aterra al escuchar el nombre de Esteban. Suplica a su hijo que no vuelva al trabajo y este le pide que le diga porqué siempre parece nerviosa y se niega a salir de casa. La mujer calla y se limita a llorar, suplicando a Dios que ni le arrebaten a su hijo.

Mateo pregunta a Juan Miguel si no ha notado que su hermano Aldo se comporte de manera extraña. Calla cuando Juan Miguel asegura que su hermano necesita comprensión y apoyo y que independientemente de lo que haga con su vida él siempre lo amará y respetará.

Rosalía no deja de pensar en el pasado y busca a una vieja conocida: Lucina. Esta se resite a tener tratos con ella mas Rosalía le está agradecida por haber sido la única que la apoyó cuando todos le dieron la espalda. Finalmente hablan y Lucina le hace saber que tiene un hijo, que también es madre soltera y que en años no ha querido volver a saber ni de Rosalía ni de Isabel, a la que la primera considera una traidora que terminó apoyando a Marielena en vez de a ella. Lucina recuerda a su vieja conocida que fue ella la manzana de la discordia que separó a las cuatro amigas con tal de enamorar a un hombre que no era para ella. Rosalía ríe y asegura que, a pesar de que han pasado tantos años, ella sigue viviendo en el corazón de Esteban. Hablan sobre el hijo que Marielena tuvo hace años y que no es el que todos habían creido. Nerviosa, Lucina asegura no saber nada de eso.

Juan Miguel regresa a casa y tanto Elvira como Aldo se encargan de atenderlo, a diferencia de Marielena, quien s encuentra perdida en alcohol llorando a su hijo desaparecido. Juan Miguel le asegura que él la quiere como a su madre y ella le promete que jamás dejará de serlo. Más tarde discute con Federico, al que exige que le diga en donde está su hijo perdido. Él le reitera que esa criatura murió al nacer y que jamás la tendrá de vuelta. Marielena no le cree y sale de casa dispuesta a buscarlo, completamente aturdida. No regresa a casa y angustia a su familia. Federico decide salir a buscarla junto con Aldo pero no la encuentran en ningún lado. Nadie sospecha que la mujer vaga por la carretera, perturbada. Entonces Federico acude a Isabel y Cristobal y les dice lo que sucede. Les pregunta si en verdad se deshicieron del niño que les entregó hace años y Noemí le dice que no, y que ese niño se encuentra más cerca de lo que todos piensan.

Paulina descubre a Amanda encamándose con Mateo y la desgreña mientras que a él lo corre. La mujer no concibe como su hija se puede prestar a aventuras cuando debería estar conquistando hombres millonarios que las saquen de la crisis que atraviesan. Amanda confiesa estar harta de las imposiciones de su madre y asegura que todo cambiará pues no desea involucrarse más con viejos y se ha enamorado de Mateo, quien por su parte decide que nunca más volverá a buscar a la muchacha.

Antonio revela a Carolina y Ana Paula que él es hijo de la esposa de Esteban. Asegura que el hombre e sbueno, maravilloso, y que siempre ha sufrido por estar alejado de su hija, a la que ha querido a pesar de no conocerla, enviando siempre dinero a Rosalía para la manutención de ésta. Ana paula desconocía esto y exige a su madre que le diga todos los secretos que le ha escondido. Rosalía se niega a hablar y le recuerda que solo debe odiar a su padre.

Los Verástegui no se reponen a la desparición de Marielena. Elvira hace responsable a Federico, al que culpa de todo el sufrimiento de la mujer. No pude callar más y revela a Aldo que aunque Juan Miguel no sea su hermano si tiene un hermano mayor. Un hermano al que no conoce porque recién nacido Federico se lo arrebató a su madre y lo desapareció. Federico enfurece tanto que echa al ama de llaves a la calle. Aldo la defiende y se enfrenta tan violentamente a él que cuando su padre lo abofetea le responde con un golpe todavía más fuerte, confesándole cuanto lo odia desde que era un niño. Federico lo acusa de ser un maricón que solo lo ha llenado de vergüenza. Juan Miguel defiende a su hermano y lvira acusa a federico de ser tan ruin que es capaz de acusar a su hijo de algo que no es para avergonzarlo y humillarño. El hombre entonces desafía a Aldo para que les cuente la verdad de lo que es. Este acepta sser homosexual y mantener una relación dsde hace tiempo con David, el que siempre fue su mejor amigo. Juan Miguel apoya a su hermano y lo felicita por seer valiente y defender su amor aun en contra de los que no lo entienden. Aldo decide que dejará definitivamente la casa y pide a Elvira que viva con él. La mujer lo acompaña y trata a David, aunque con cierto temor. El muchacho ríe y le pide que no le tenga miedo.

Begoña busca a Rosalía y le hace saber que aunque han pasado muchos años Esteban nunca ha dejado de pensar en su hija. A Rosalía le importa que el hombre la siga amando pero eso Begoña no se lo puede decir. Ambas mujeres hablan de lo maravilloso que el hombre es pero Rosalía no le perdona el que la hubiera abandonado. Begoña le revela que si Esteban abandonó La Paz fue para salvar su vida pues intentaron matarlo.

Juan Miguel se entera de que Ana Paula radica en la misma ciudad y la busca para reconciliarse. Ambos se abrazan, se besan y prometen que ya nadie los va a separar. Ella lamenta la pérdida de Marielena, quien aparece en Todos Santos como una vagabunda. Una buena mujer, Chole, la lleva a s casa, le da ropa limpia y comida. Intenta saber quién es esa mujer pero Marielena parece perdida, solo pide ver a su hijo, su bebé.

Amanda escucha a Saúl y Lucina hablar sobre el padre de éste. Un hombre poderoso que recién ha llegado a la ciudad después de muchos años. La muchacha deduce que se trata de Esteban y de inmediato se lo cuenta a Paulina, la cuál acude a Federico para preguntarle si sabe que Esteban tuvo otro hijo. El hombre palidece creyendo que la mujer sabe la verdad e ignora saberlo. Esta le dice entonces que lo sabe y asegura saber en donde se encuentra ese muchacho. Federico le pide que se lo diga pero ella exige demasiado dinero a cambio de esa información. Federico se niega a darle lo que pide pero envía a Gamaliel a que la siga y no la pierda de vista. Y no lo hace. Da con el paradero de Saúl cuando Paulina y Amanda visitan a Lucina para decirle que saben su secreto. La mujer lo niega todo pero es imposible ocultar la verdad. Pide a mujeres que le digan qué es lo que quieren y Paulina, ambiciosa, le propone un plan para que ella busque al padre de su hijo y le pida diez millones de pesos por verlo y entregue el ochenta porciento de ese motín a ellas y el otro veinte lo utilice para huír. Lucina se niega y las mujeres la amenazan. Gamaliel se marcha a decirle todo a Federico mientras que a las ambiciosas las descubre Saúl, quien las corre de su casa al ver llorar a su mamá, la cuál le dice que él no es hijo suyo y que es momento de que sepa la verdad. Lucina cuenta al muchacho que el esposo de su verdadera madre ordenó que lo mataran los doctores Cristóbal y Noemí Corona, los cuales hicieron creer al hombre que cumplieron con su encargo por temor, pero le salvaron la vida al crío entregándoselo a ella, por eso durante mucho tiempo vivieron en Mexicali, donde él creció y estudió antes de volver a La Paz.

Antonio pide a Cristina que sea su novia. Ella acepta. Se encuentran con Ana Paula y Juan Miguel, los cuales disfrutan inmensamente su amor. Juan Miguel explica que, aunque no es hijo de Federico y Marielena, siempre les estará agradecido por lo que hicieron por él, sin en cambio Ana Paula cree que ella jamás podrá perdonar a su padre.

Federico reclama a Cristobal el no haber desaparecido al hijo de Marielena y Esteban. El doctor le confiesa que dirá la verdad y arreglará el pasado de una vez por todas pero Federico no está dispuesto a permitir que Esteban sepa la verdad y termine por arrebatarle tambien a su esposa. Se las ingenia para colocar explosivos en el yate de Cristóbal e Isabel, y cuando estos se encuentran en alta mar, la nave explota. Sin embargo Noemí ha mandado un correo electrónico a Begoña, a la que revela toda la verdad.

Juan Miguel pide a Rosalía la mano de Ana Paula. La mujer se muestra dura y tajante en su negación. Juan Miguel entonces le pide que no permite que llos vivan lo mismo que vivieron sus padres. Rosalía llora y termina por aceptar la relación, decidad a apoyarlos.

Gamaliel descubre que Amanda en realidad es hija de Federico. Se lo hace saber a Mateo y Juan Miguel, quien busca a la muchacha para conocerla. Se lleva una desilusión al darse cuenta de que es una chica vivida y ambiciosa, tal como Mateo se lo dijo. Reclama a Federico el no haberse hecho cargo de ella y el hombre le exige que no se meta en sus asuntos, mientras que, por su parte, Amanda le pide a Mateo que vuelvan a verse. Él la desprecia y le asegura que no desea volverla a ver.

Juan Miguel exige a Federico que le diga quienes son sus padres. Este le dice que dos muertos de hambre que están muertos. Le dice en qué pueblo y panteón encontrarlos. El muchacho acude a ese lugar con Ana Paula mientras Federico hace una visita a Paulina y la golpea, asegurando estar harto de ella. La toma del cuello, asficiándola. Amanda los descubre, le peha al hombre en la cabeza y luego le apunta con un arma. Paulina le suplica que no lo mate pues ese hombre es su padre. La muchacha no puede creerlo y descubre que su madre le ha mentido toda la vida y solo la ha utilizado para consguir todo cuanto ambiciona. Paulina llora y pide perdón a su hija, quien toma sus cosas y decide alejarse de ella. Federico la alcanza. Le da su tarjeta y le entrega un cheque que ruega que acepte. Le asegura que él ignoró su existencia hasta que ella ya era una adolescente a la que Paulina impidió que se acercara. Le promete que siempre estará para ella y apoyarla en todo cuanto necesite. Frívola, Amanda le asegura que ella nunca ha necesitado de él y quizás jamás lo haga pues se las ha ingeniado para arreglárselas sola. La sensual Amanda alcanza a un apuesto turista que podría ser su padre y se marcha con él al extranjero, mientras que Paulina llora su partida.

Begoña y Antonio leen el e-mail de Isabel y discuten si deben decírselo a Esteban o no, mientras que éste habla con Juan Miguel, el cuál lo ayuda a acercarse a su hija y los reúne, afirmando que será Esteban el padrino de bodas. Finalmente Esteban habla con su hija y le explica que tuvo un romance con Rosalía cuando estaba comprometido con Marielena, a la que dejó plantada en el altar para estar con su madre, a la cuál también tuvo que abandonar al saberse amenazado pues intentaron matarlo dos veces, hasta que en el extranjero creció y después le fue imposible volver, hasta ahora, que ha descubierto que está terriblemente enfermo y solo desea el perdón de ella y de su madre. Ana Paula llora, confiesa al hombre que siempre le hizo mucha falta. Se abrazan y se perdonan. Al contemplar tal escena, Rosalía llora también y Juan Miguel la alienta para que se reúna con ellos. La mujer lo hace y aferrado a las dos, con llanto Esteban les suplica que lo perdonen.

Esteban se entera de que en realidad Amanda no es su hija y solo le han querido tender una trampa. Desprecia a Paulina y la acusa de ser una mujer despreciable que ha arrastrado a su propia hija a sus juegos sucios valiendose de bajas pasiones. Paulina lo abofetea.

Mateo y Antonio discuten pues el primero no deja de acosar a Cristina, a la que suplica que le de una nueva oportunidad siendo rechazado una y otra vez. Tras el percance, Mateo acude a un table-dance, donde es asediado por mujeres que sabe se acercan a él solo por su apariencia y su dinero. Aún así se divierte con ellas.

Begoña busca a Federico y le reclamael haber ocultado al hijo de Esteban y Marielena. El hombre la amenaza con hacerle daño si dice lo que sabe y se sorprende cuando la mujer le dice que Isabel le envió un e-mail contándole todo, temerosa a que algo pudiera sucederle, así como le asegura que tanto Esteban como el hijo de éste ya saben la verdad y están a punto de encontrarse.

Esteban se asombra cuando Antonio le entrega el e-mail de Noemí y lo lee. De inmediato toma su auto y conduce hasta la casa de Lucina, a la que pregunta si es verdad lo que le han dicho. Ella le pide que se calme y le confiesa que, en efecto, cuando dejó plantada a marielena en el altar para irse con Rosalía, ella tenía cinco meses de embarazo. El hombre desea conocer a su hijo. Suplica que le digan donde está. Lucina le señala el mar y es alli donde el hombre se encuentra cara a cara con Saúl, quien lo llama papá. Se dan un fuerte abrazo. Esteban le suplica que lo perdone. Saúl asegura no tener nada que perdonar. Lucina llora, teme a que su hijo la cambie por sus verdaderos padres. Antonio le confiesa que a Esteban le queda muy poco tiempo de vida. Por su parte, Esteban agradece a Lucina todo lo que hizo por su hijo durant años, convirtiéndolo en un hombre de bien. Da la noticia a Ana Paula y Rosalía, quien palidece tras saber la nueva y llora amargamente, comprendiendo el porqué del odio de la gente hacia ella, pues le arrebató a su amiga al padre de lo que para una madre es lo más sagrado: Su hijo. Rosalía busca a Saúl y le pide perdón, confesando ser la culpable de todo. El muchacho le da un abrazo y le asegura no tener rencor hacia nadie.

Juan Miguel visita a Aldo y David. Se sorprende al darse cuenta de que Elvira es otra y se ha acostumbrado a vivir con los muchachos. La mujer pregunta por Marielena pero lamentablemente nadie sabe nada de ella. Elvira confiesa creer a Federico capaz de mandarla a desaparecer con tal de silenciarla. Juan Miguel y Aldo le preguntan si sabe del paradero del hijo que su madre tuvo con Esteban. Elvira con nostalgia asegura no saber nada y que desde el momento en que le arrebataron a su hijo Marielena se hundió en la bebida hasta que finalmente sucedió lo que tenía que suceder: Se perdió. Cuando Juan Miguel ve a Ana Paula, esta le cuenta sobre Saúl. El muchacho de inmediato da aviso a Aldo y Elvira y los lleva a conocerlo. Aldo y Ana Paula se presentan como sus hermanos. Los tres se dan un fuerte abrazo causando conmoción en Rosalía y Lucina, las cuales se abrazan fuertemente.

Semanas después, sin ingerir más alcohol, serena y relajada, en la cabaña a la orilla del mar, de Chole, Marielena cuenta a la mujer su pasado y lo triste de su vida, recordando quien era, quien llegó a ser y lo que ahora es. Chole le aconseja que vuelva con su familia pero Marielena cree que al estar lejos de Federico se está mucho mejor. Chole le lee la arena y le asegura que el hijo que en su delirio estaba buscando realmente existe y se encuentra muy cerca de ella. Las mujeres caminan por las calles de Todos Santos. Accidentalmente entran a la tienda de Rosalía y al salir se topan con ella. Rosalía reocnoce a Marielena y le pregunta porqué ha desaparecido tanto tiempo. Le pide perdón por el daño que le hizo y le pide que la acompañe a su casa, donde le dará una sorpresa. Marielena se niega y culpa a la mujer de todo su sufrimiento. Rosalía le jura que se lo recompensará. La lleva a casa, donde Marielena se encuentra con Esteban y Saúl, al que él le presenta como hijo suyo. El hijo que a él le ocultaron y a ella le arrebataron hace tantos años. Marielena se estremecem y llora cuando Saúl la llama mamá. Lo abraza fuertemente causando emoción en los presentes, entre ellos Ana Paula y Juan Miguel, quien llama a Aldo para decirle que su madre ha aparecido. Este, junto con Elvira y David, llega a Todos Santos a reencontrarse con la mujer, a la que confiesa tener preferencias distintas. Esta lo bendice y le asegura que siempre lo supo. Elvira, felíz, confiesa que David es un muchacho que vale la pena y ha sacado adelante a Aldo, quien retomó sus estudios y por fin está terminando la preparatoria. Todos festejan y Juan Miguel y Ana Paula anuncian que dentro de poco se casarán.

Begoña cree que es tiempo de volver al extranjero pues finalmente Esteban ya tiene todo lo que buscaba y ella sale sobrando en su vida. Antonio le pide que no lo haga y comprenda al hombre, el cuál pudo haberla abandonado en cuanto consiguió el perdón de su hija y ex mujeres. Esteban aparece y asegura que ama a Begoña, a la cuál está agradecido y con la que quiere estar hasta el último día de su vida. La besa fuertemente y le agradece toda la paciencia que durante años le ha tenido.

Lucina llora a la orilla del mar segura de que ha perdido a su hijo y ahora éste hará una nueva vida con su padre. Se sorprende cuando lo mira acercarse con Marielena de la mano. Lucina queda sin palabras. Marielena le agradece todo cuanto hizo y la manera en que protegió a su hijo, como hace una verdadera amiga. Lucina pide a Saúl que se olvide de ella y haga vida con su verdadera madre. Marielena se niega y asegura que las dos son madres del muchacho por lo que las dos estarán siempre con él.

Gamaliel y Mateo hablan de los problemas de los Verástegui y Federico los sorprende. Pide hablar en privado con su asistente, al que jura que si lo sorprende nuevamente ventilando sus asuntos, cual criada, prescindirá de sus servicios. Después Federico se lleva una tarrible sorpresa cuando Mateo le avisa que lo buscan y aparecen ante él Marielena y Saúl. La mujer, feliz, lo presenta con el hijo que él le arrebató hace tantos años y lo culpa de todo su dolor y lo echa de su casa, la cuál siempre perteneció a ella y a sus padres, instalando en ella nuevamente a Elvira. Federico se emborracha, tiene un encuentro con Paulina, a la que confiesa que todo le ha salido mal. Le ofrece a la mujer mucho, muchísimo dinero, a cambio de que le haga un favor: Matar a Esteban. Gamaliel los escucha e intenta alertar a Juan Miguel pero Federico lo descubre y lo asesina.

Los preparativos de la boda entre Ana Paula y Juan Miguel comienzan. El muchacho pide a Federico que asista a la boda pero éste se niega rotundamente. Mateo aconseja a su amigo que tenga cuidado pues Gamaliel antes de ser asesinado intentó advertirle que Federico no tiene buenas intenciones. Mateo nuevamente, bromando, plantea que quizás federico pudo matar a su asistente para callarlo ya que éste le sabía muchas cosas.

Antonio y Carolina deciden que ellos se casarán dentro de poco. Piden a Aldo y David que sean sus padrinos mientras que éstos, felices, celebran que Aldo se haya graduado de la preparatoria y por fin vaya a cursar la universidad.

Rosalía asegura a Esteban que siempre lo amó pero que también supo dentro de su corazón que él no sería para ella aunque lo separara de Marielena, quien a su vez desea al hombre y a Begoña que sean muy felices por el tiempo que a él le queda de vida.

Amanda es maltratada por el hombre al que se ha unido por lo que lo abandona y regresa en busca de su madre, quien le pide perdón y le promete que de ahora en adelante las cosas serán distintas. La muchacha se rrencuentra con Mateo, quien al notarla muy cambiada la invita a salir de nueva cuenta y aconseja a Paulina que, por el bien de su hija, se aleje de Federico y no se meta en problemas. Mientras, Amanda se presenta ante Aldo y le confiesa ser su hermana. Él la acepta y le ofrece su amistad.

Ana Paula y Juan Miguel por fin se casan a la orilla del mar, como lo soñaron. Tras ser bendecidos por un padre, disfrutan de una hermosa fiesta en el mismo lugar. La felicidad se empaña cuando aparece Federico con un arma y apunta a Esteban, al que jura que no lo dejará ser feliz con sus hijos ni con nadie, acusándolo de haberle quitado a las dos mujeres de su vida e incluso a las familias que pudo haber formado con ellas. Tanto Rosalía como Marielena suplican al hombre que no cometa una locura y le revelan que ellas amaron a Esteban precisamente por ser distinto a él. Nombre, compartido, justo, y no un ser ambicioso y lleno de celos y resentimientos. Federico entonces confiesa como engañó a todos para que se pudiera casar con Marielena a sabiendas de que estaba embarazada para luego hacerle creer que su bastardo había muerto y ordenar a Cristóbal y Noemí que lo mataran, aunque al final estos lo salvaron y por eso, al descubrirlos, los asesinó, tal y como no pudo asesinar a Esteban hace años, las dos veces que lo intentó. Dispuesto a todo, Federico apunta a su enemigo y está por jalar del gatillo cuando Amanda se interpone y le suplica que no lo haga y comience una nueva vida con ella y Aldo. Ambos forcejean, el arma se dispara. Amanda cae al suelo, herida, conmocionando a los presentes. Confundido, Federico no sabe como reaccionar. Es sorprendido por la policía, esposado y enviado a prisión, donde se le condena a cadena perpetua mientras que en el hospital Amanda lucha por su vida y finalmente muere. Esto ahce que Paulina reaccione y enmiende su vida, marchándose de La Paz para siempre.

Al frente de las empresas Verástegui, Juan Miguel vive intensamente su vida al lado de Ana Paula, quien le anuncia que muy pronto será papá.

Esteban se casa con Begoña, quien asegura al hombre que es la mujer más dichosa. Este por su parte entrega a Saúl su propio hotel, en el que Lucila se encarga del restaurante, teniendo un gran éxito.

Rosalía vende su tienda y casa en Todos Santos, dispuesta a radicar en La Paz definitivamente, volviendo a ser amiga de Marielena a pesar de que le cuesta reconciliarse con Elvira, la cuál no confía en ella.

Aldo termina la universidad abierta y trabaja en las empresas de su familia. Visita a Federico en la cárcel y le hace saber que ha logrado lo que él tanto quería pero sin que pueda disfrutar de sus trunfos. Aún así Federico lo desprecia y le confiesa avergonzarse de él. Aldo le asegura que no le impoorta y que, lo peor de todo es que él, como hijo, no siente absolutamente nada por su padre. Se despide para siempre de él.

Elvira recuerda el pasado y como con tal de seguir al lado de su gran amiga, Marielena, fue capaz de sacrificarlo todo, incluso hacer una vida al lado de un hombre, y convertirse en el ama de llaves de la mujer y de su marido, haciéndose cargo de sus hijos. Marielena la sorprende y al hablar de ello le propone que deje de er su empleada y solo siga siendo su amiga, pues la casa ahora es para ellas dos y es momento de que se diviertan como en los viejos tiempos. Marielena acude a sesiones de AA hasta recuperarse.

Sola en casa, Rosalía contempla su viejo vestido de novia y decide borrar el pasado quemándolo. Se aferra a una prenda de Esteban que también quema. Sonríe, tranquila, confiada en que los rencores y fantasmas del pasado han desaparecido.

Meses después Los Verástegui y los Navarrete celebran en una gran fiesta el bautizo del primogénito de Ana Paula y Juan Miguel, quienes son felices para siempre pues nacieron para amarse el uno al otro.



FIN




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(R) 1995 (P) 2014